La calidad del agua de GENAQ: Invencible a las bacterias y los virus 

Una de las principales características que hacen superiores a los generadores atmosféricos de agua de GENAQ es la calidad del agua generada. Tan importante es generar agua como que ésta sea potable y, por tanto, apta para el consumo humano.

Se trata, por tanto, de uno de los factores clave de nuestra tecnología. Precisamente en este tiempo en el que encontramos ambientes con un grado superior de bacterias o virus al habitual, por ejemplo en los hospitales donde el COVID-19 sobrevuela diversos espacios, el tratamiento del agua que crea nuestros generadores es de vital importancia.

En GENAQ, esta calidad de agua la podemos demostrar gracias a los diferentes sellos de calidad obtenidos por GENAQ hasta la fecha, entre ellos la certificación de generación de agua en función de la temperatura y humedad del aire por parte de la empresa TÜV Rheinland de reconocido prestigio mundial o la certificación de análisis de calidad de agua certificada por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación y Certificación), que demuestra que el agua generada por GENAQ es cien por cien pura y limpia. Tanto es así que, en una Cata a Ciegas realizada entre 300 personas, los participantes se decantaron por ella antes incluso que otras opciones de agua mineral.

Y, ¿a qué se debe esa buena calidad? Sencillamente al proceso de filtración de ésta. En el interior de nuestros generadores varias etapas por las que circula el agua generada. Estos son: sedimentos, ultrafiltración, carbón activo y mineralización. Estos filtros se suman a la doble filtración del aire para limpiar el agua que se crea a partir de la humedad. El filtro de sedimentos es el responsable de la retención de partículas sólidas y la mejora de la turbidez del agua; la ultrafiltración funciona reteniendo virus, bacterias, coloides y partículas en suspensión; el carbón activo garantiza que el agua generada carezca de sabor y olor, además de reducir el cloruro libre presente en el agua; y, gracias a la mineralización, corregimos el PH del agua.

De otro lado, existe un quinto componente, de igual importancia, que es la lámpara ultravioleta. Una vez tenemos nuestro generador repleto de agua, en caso de no consumirla directamente, es fundamental tratar esa agua almacenada para prevenir la proliferación de bacterias. Esa es la función de la ultravioleta que se utiliza para purificar el agua potable de ciertos elementos que la contaminan, entre los que se encuentran bacterias, virus y microbios. El tratamiento del agua potable, a través de una luz UV, es uno de los métodos más eficaces para obtener un agua pura y permite la más alta calidad de agua sin recurrir a tratamientos químicos que afectan a la salud como la adición de cloro u ozono.

Por tanto, podemos decir no sólo que la calidad del agua que crea los generadores atmosféricos de agua de GENAQ es óptima sino que, pasados unos días desde su creación, podemos seguir consumiéndola con las mismas garantías de calidad.

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